Si el contrato es antiguo y la renta está por debajo del mercado, el piso generará menos rentabilidad de la que podría. Algunos contratos en Barcelona tienen rentas que se firmaron hace 5 o 6 años y que han quedado muy por debajo del índice de referencia actual. Debes calcular la rentabilidad real con la renta actual, no con la que imaginas cobrar en el futuro.
Si el piso necesita reforma para alcanzar su pleno potencial de valor o de renta, tendrás que esperar al vencimiento del contrato. Si queda poco tiempo, puede ser una ventaja. Si quedan 4 o 5 años, es un factor que debes valorar en tu horizonte temporal y en el precio que estás dispuesto a pagar.
En determinados casos y bajo la normativa vigente en Cataluña, el inquilino puede tener derecho preferente de adquisición sobre el inmueble (tanteo y retracto). Esto significa que, ante una venta, puede ejercer ese derecho y quedarse con el piso en las mismas condiciones ofrecidas al comprador. Es esencial verificar este aspecto con un abogado antes de avanzar en la operación.
El vendedor puede omitir incidencias previas con el inquilino: retrasos de pago, conflictos con la comunidad, modificaciones del inmueble sin permiso. La due diligence antes de comprar un piso alquilado debe ser rigurosa e incluir la documentación completa del arrendamiento.
No basta con saber que hay un inquilino y que paga. Debes leer el contrato completo, verificar que es legalmente válido, comprobar el historial de pagos con extractos bancarios y confirmar que no hay deudas pendientes con la comunidad. Cada punto no revisado es un riesgo que pagas tú, no el vendedor.
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